Cuando el sexo dejó de ser un asunto de los que se habla a puerta cerrada


Hace muchísimo tiempo que me di cuenta de cómo se hacen los bebés. También hace mucho me enteré de que los hombres y las mujeres tenemos órganos sexuales diferentes y que el procedimiento que hay que llevar a cabo para “hacer bebés”, que consiste en unir esas partes diferentes, es sumamente placentero. Igualmente me informaron que muchos llevaban a cabo ese procedimiento con un fin distinto al de procrear y que la edad a la que las parejas empezaban a “hacerlo” se hacía cada vez menor. No se trata de dármelas de santurrona, de morronga, de mojigata o de “candidata a monja”; de niñita llena de prejuicios a la que el sexo le parece un asunto inmencionable y que piensa que las relaciones sexuales sólo deben tenerse con fines reproductivos y después del matrimonio, ¡NO! Es sólo que me tiene mamada esa manía de los grupos sociales por hablar de sexo todo el tiempo… Como si no hubiesen cosas más interesantes sobre las cuales hablar.

Uno no puede mencionar pepinos, bananos, panes, pájaros, arepas, lombrices, crema lubricante, o que se te caen las tablas de la cama o que te duele la cabeza; para ellos TODO ES SEXO. Y a veces es divertido, pero después ya no da risa. La libertad para hablar de cualquier cosa ya no existe.

Y eso no es todo. Como si no bastara con burlarse de cada cosa que dices y relacionar hasta la forma en que abres la boca, con sexo, ahora van más allá y ¡TE PREGUNTAN! Que si ya, que con quién, que por qué no, que si es tan rico, que tan quedado, o que tan avanzado. Y lo que es peor, en la reunión más informal, de repente empiezan a narrar sus experiencias sexuales, que si dolió, que en qué posición, que con quién fue la primera vez, que quién tiene cara de que sí y quién tiene cara de que no, que cómo lo hará fulanito o perencejo… Y así.

¿Desde cuándo la vida ÍNTIMA dejó de ser íntima y pasó a ser tan pública? ¿Desde cuándo la gente empezó a creer que a los demás nos parece interesantísima su vida sexual? O, más bien, ¿desde cuándo de verdad a la gente empezó a parecerle interesante la vida sexual de los demás?

Mi vida sexual es privada, no es un tema sobre el que se tenga que conversar abiertamente con mis compañeros de universidad porque es algo MÍO. Como si ya las conversaciones no fueran bastante aburridas normalmente hablando de marcas de carros y de ropa o de los demás, ahora también hay que sumarle las “entretenidas” charlas sobre sexo.

Obviamente ellos, y ustedes, los que me leen, son libres de hablar de lo que les dé la ganita, y estamos en el siglo XXI, tal vez debo acostumbrarme a que la forma de ver el mundo ha cambiado.

La solución está en mí y la sé ejecutar muy bien. Si no logro evadir o cambiar el tema, me levanto de la mesa sutilmente y me voy. Pero hombre, siempre quedo con la curiosidad… ¿Por qué lo hacen? ¿Qué sienten cuando le revelan su vida íntima a los demás? ¿Es una sensación muy liberadora? ¿Será que debo experimentarla? Gracias por responder.

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