Cuando el sexo dejó de ser un asunto de los que se habla a puerta cerrada
Hace muchísimo tiempo que me di cuenta de cómo se hacen los bebés. También hace mucho me enteré de que los hombres y las mujeres tenemos órganos sexuales diferentes y que el procedimiento que hay que llevar a cabo para “hacer bebés”, que consiste en unir esas partes diferentes, es sumamente placentero. Igualmente me informaron que muchos llevaban a cabo ese procedimiento con un fin distinto al de procrear y que la edad a la que las parejas empezaban a “hacerlo” se hacía cada vez menor. No se trata de dármelas de santurrona, de morronga, de mojigata o de “candidata a monja”; de niñita llena de prejuicios a la que el sexo le parece un asunto inmencionable y que piensa que las relaciones sexuales sólo deben tenerse con fines reproductivos y después del matrimonio, ¡NO! Es sólo que me tiene mamada esa manía de los grupos sociales por hablar de sexo todo el tiempo… Como si no hubiesen cosas más interesantes sobre las cuales hablar. Uno no puede mencionar pepinos, bananos, panes, pájar...