Había una vez un negocio inaceptable
Siempre he pensado que hay un solo motivo para justificar el asesinato: La cadena alimenticia. No se justifica el asesinato a humanos por una sencilla razón, y es que no somos caníbales. Defender el asesinato de una especie indefensa (sí, por más “bravos” que sean, los toros son indefensos, así como todos los animales supuestamente menores en la escala evolutiva) por simple diversión, es tan absurdo como defender el asesinato de bebés por conservación de la reputación. Comemos vacas, peces, gallinas, pollos y cerdos, es cierto; pero no creo que a ninguna persona, que haga conciencia de que lo que come en algún momento fue un ser vivo al que se mató, le parezca divertido. Argumentar que “si tanto les duele, dejen de comer carne también” es la excusa y defensa más cobarde que he escuchado. Por un lado, la costumbre de alimentarse con carne es mucho más milenaria que la fiesta brava misma, y por otro, suplementar los componentes nutricionales que aporta la carne sólo con frutas y verd...