Me tocó una generación lamentable
Le pregunté a mi mamá que si, de haber nacido veinte añitos antes y no en el 66 y de haber vivido en Estados Unidos y no en Colombia, hubiese ido a Woodstock y me dijo que sí, lo cual no me sorprendió. Luego le pregunté que si hubiese fumado marihuana (no sé por qué preguntar una cosa siempre lleva a la otra, caigo en la costumbre estúpida de creer que al hablar de “hippies” hay que hablar de marihuana, como si fuera lo único, como si fuera lo importante, como si fuera lo más grave del mundo) y me dijo que no sabía, que estaba casi segura de que no, por ser tan aplomada y psicorrígida. Ella no me preguntó nada pero le dije que yo tal vez sí lo haría y no me regañó (¡oh sorpresa!), le expliqué que seguramente inmersa en medio de todo ese movimiento, no sería raro y que, de hecho, era probable que no lo viera mal y lo hiciera sin siquiera pensar que estoy haciendo algo indebido. No fumaría marihuana en esta época, ahora soy consciente de que no tiene sentido y hasta peco de moralista...