Para una amiga que se fue y no ha vuelto. Aún.
Y te vas, y es
un hecho, y fue tan rápido... te creciste, y no pediste permiso para crecer, y
de repente cuatro horas por tierra se convierten en más de seis por aire, y un
mes se convierte en seis, o en doce... cumples tu sueño, y te extrañaré.
Estoy triste y
feliz, ruedan lágrimas, se dibuja una sonrisa, mi pecho se hincha de orgullo,
mi garganta se llena de nudos, la nostalgia y la satisfacción se pelean el
puesto...
Y te vas, al
sur, a la tierra de los grandes, a la tierra del rock, a la tierra del tango, a
la tierra de la lucha, a la tierra de la protesta, a la tierra donde la
juventud no se calló, a la tierra del fútbol... te vas, a la cuna de Charly, de
Fito, de Calamaro, de León, de Nito, de Mercedes, de Piero, de Spinetta, de
Bersuit, de Cerati, de Vicentico, de Fabiana, de Heredia, de Aznar, de Goldín,
te vas y te llega el olor de la tierra de Violeta, de los prisioneros, de
Drexler, donde, a pesar de la distancia con el mediterráneo, no dudarán en ir
Sabina y Serrat... te vas y verás el Luna Park, Ferrocarril Oeste, Mar de Plata
y el estadio del River...
Te vas y al
volver dirás "vos" con más propiedad, y te burlarás de mis boludeces
piba!
Te vas y a veces
recordarás mi voz al regañarte, o al burlarme, o al apoyarte o al hacerme
regañar... te vas y ya no me harás más preguntas irrespondibles, te vas, y las
enaguas de mami no estarán para cubrirte, y no estaré yo para escuchar tus
quejas, te vas y aunque mi voz no dice "ché" siempre la recordarás...
Te vas y no
habrán choclitos ni Big Cola, te vas, y la revolucionaria no sólo serás tú, te
vas y te burlarás de los profes sin mi complicidad, te vas y el portarretrato
violeta desteñido estará ahí, recordándote que yo estoy aquí, esperando por ti.
Te vas, y aunque
ya tengo a dónde ir de vacaciones, quiero tener con quién cantar aquí todo el
tiempo... te vas, a ser la mejor neurocirujana del planeta, te vas, y la UBA no
va a saber cómo recibirte... (todavía no me han preguntado qué te gusta).
Cumples
dieciocho, sacas tu cédula y te vas... te vas a donde hay nieve, donde las
hojas caen, donde el sol resplandece y las flores crecen en una fecha especial,
te vas a defenderte por ti misma, a alimentarte solita, a hacer amigos, a
rechazar propuestas, a aceptar otras... a CRECER!!! (¡QUé miedo que le teníamos
a eso!)
Te vas... y no
olvidarás jamás nuestra promesa ¿verdad? ¿seremos las mismas niñitas locas de
siempre, nos haremos regañar de ser necesario y llevaremos siempre puesta
nuestra bolita roja en la nariz?
Te vas, y aunque
el mundo esté lleno de situaciones decepcionantes, de historias dolorosas, de
peligros constantes, volverás igual, tal vez con uno que otro rasguño, tal vez
con muchas cosas que enseñar, con muchas ideas en tu cabecita, pero con la
misma esencia.
Te vas, y ahora
sí que vas a usar en serio la armadura que nos pusimos hace tiempo, ahora sí
vas a manejar tu espada y tu escudo... ahora sí empieza la lucha…
Estoy dramática
pero feliz, inconmensurablemente feliz…
Te vas... te
vas, y... no me pediste permiso.
(Pero tampoco
quiero que te quedes)
Te amo, como
sólo las caretostadas sabemos amarnos.
Comentarios
Publicar un comentario